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Revés judicial frena asado con hueso en la Patagonia por un mes
Una medida cautelar dictada por la jueza federal Mariel Borruto, con asiento en Río Grande (Tierra del Fuego), ordenó suspender por un mes la flexibilización dispuesta por la Resolución 460/2025 del Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa) que autorizaba el ingreso de cortes con hueso plano —como asado de costilla y falda con hueso— procedentes del norte del país hacia el sur patagónico. Esta suspensión fue concedida tras un pedido presentado por la Asociación Rural de Tierra del Fuego.
La resolución emitida por Senasa el 27 de junio representaba un cambio significativo en más de dos décadas de barrera sanitaria: hasta entonces, el ingreso de carne con hueso al sur del río Colorado estaba totalmente prohibido por razones sanitarias.
Los productores patagónicos reaccionaron con preocupación y presentaron acciones legales argumentando que la medida podría comprometer décadas de armonía sanitaria, dañar los mercados internacionales y poner en riesgo el estatus libre de fiebre aftosa sin vacunación que caracteriza a la región.
La jueza Borruto fundó su fallo señalando que la normativa carece de suficiente fundamentación y fue emitida sin cumplir con instancias clave como la consulta pública ni la evaluación de impacto ambiental, ambas exigidas por la legislación nacional. Advirtió que ello podría implicar riesgos graves e inmediatos para la región.
Un factor clave en su decisión fue la solicitud chilena de suspender el reconocimiento de la Patagonia como zona libre sin vacunación, tras la entrada en vigencia de la resolución de Senasa. Este antecedente aumentó la urgencia de preservar el estatus sanitario diferenciado.
Desde Senasa, se defendió la política señalando que la apertura responde a una armonización con estándares internacionales y no impactaría negativamente en la producción ni en los mercados. Sin embargo, los ganaderos sureños insistieron en que el cambio pone en riesgo años de trabajo conjunto entre el sector público y privado.
Durante el plazo de 30 días que dure la cautelar, las restricciones de la barrera sanitaria volverán a regir, impidiendo el ingreso de carne con hueso al sur del río Colorado. Este tiempo servirá para avanzar en análisis técnicos, diálogo público-privado y posibles ajustes normativos antes de una decisión definitiva.