Provinciales
Pesatti bancó al Plan Castello
El vicegobernador Pedro Pesatti se refirió al pedido que impulsó un sector de la oposición para interpelar al ministro de Economía, Agustín Domingo, sobre aspectos vinculados al Plan Castello y opinó que “es parte de una acción pensada para negativizar este plan de obra pública a partir de supuestos y frases rimbombantes que nada tienen que ver con la realidad”.
“En primer lugar, los capitales que tomó la provincia para ejecutar el Plan Castello son para obra pública, no para alimentar la especulación financiera, para que se fuguen capitales o para pagar gastos corrientes o sueldos”, apreció Pesatti.
El vicegobernador opinó que “diferenciar una cosa de otra es fundamental, a menos que se pretenda manipular a la opinión pública en la búsqueda de lesionar con falsedades la gestión del gobierno provincial”.
Indicó además que “el Plan Castello es inversión en bienes de capital, en infraestructura productiva, en saneamiento ambiental y en justicia social”, y puntualizó que “también es trabajo durante dos años, como mínimo, para cientos y cientos de obreros de la construcción, a lo largo y ancho de toda la provincia, en un contexto nacional de paralización de la obra pública”.
“Indudablemente -se respondió Pesatti- porque están buscando negativizar un plan de obras que es bueno para Río Negro y que tiene una fuente genuina de recursos para pagarlo”.
“A los recursos que nos provienen de las regalías hidrocaburíferas, que se le pagan a la Provincia a valor dólar se suma un hecho no menos relevante: el valor del barril de petróleo ha venido aumentado desde el año pasado, buscando los niveles históricos que perdió a nivel mundial hace más de cuatro años”, indicó.
En términos absolutos la capacidad para pagar el Plan Castello “ha mejorado para la provincia, porque sus regalías han aumentado como consecuencia del aumento del barril de petróleo”, agregó.
Explicó además que la Constitución Provincial obliga a los gobiernos a utilizar “los fondos de las regalías en obras y en inversiones de bienes de capital, prohibiendo taxativamente el uso de las mismas para el pago de gastos corrientes y de sueldos como sucedió siempre”.
“Es la primera vez que un gobierno busca cumplir con esa manda constitucional, y lo está haciendo con obras que atienden, de manera integral, la acción del desarrollo”, dijo finalmente Pesatti.