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Una muy buena nota de Amanda Taub que aborda la problemática de la corrupción a nivel mundial y platea el optimismo de la actuación de la justicia en conjunto con otras instituciones para obligar a los dirigentes a rendir cuentas, con un abrumador apoyo popular cuando aceptan dicha responsabilidad

Durante más de un año, un misterio global ha ido creciendo: ¿por qué tantos gobiernos alrededor del mundo están derrumbándose por escándalos de corrupción?

Ahora la atención está puesta en Corea del Sur, donde el parlamento votó para destituir a la presidenta Park Geun-hye. Las acusaciones en contra de Park son singulares debido a sus detalles: se sospecha que un consejero misterioso, Choi Soon-sil, tuvo una influencia secreta en los discursos públicos y la toma de decisiones de Park, al tiempo que extorsionaba por millones a las empresas más importantes.

Sin embargo, más allá de las obscenidades del caso, la historia ya es conocida: un escándalo de corrupción sacude a una nación al llegar hasta los cargos más altos del gobierno y provoca una crisis política.

Ha sido una historia frecuente en los últimos años. En Brasil, por ejemplo, el escándalo de Petrobras involucró a gran parte de la clase gobernante y provocó la destitución de la anterior presidenta, Dilma Rousseff, en agosto.
En 2015, el gobierno de Guatemala cayó después de que investigadores de las Naciones Unidas dijeron que el presidente Otto Pérez Molina y Roxana Baldetti, su vicepresidenta, habían participado en un soborno. En Argentina, la anterior mandataria, Cristina Fernández de Kirchner y cuatro funcionarios de su partido fueron acusados de corrupción.

El desfile de escándalos puede dar la impresión de que los políticos de todo el mundo se volvieron más ambiciosos de repente. No obstante, enfocarse en las acciones individuales es engañoso, sostiene Raymond Fisman, profesor de economía en la Universidad de Boston.

Este investigador analiza cómo la corrupción se convierte en parte integral de la vida política y económica de un país. Una vez que la corrupción sistémica se instala, explicó, puede infectar rápidamente un sistema entero, alentando o forzando el mal comportamiento en funcionarios que, en otro contexto, seguirían siendo honestos.

Vistos a través de ese cristal, sostienen los expertos, los recientes escándalos pueden ser buenas noticias. Son evidencia de que los fiscales y otras instituciones se las han arreglado para liberarse de esos sistemas para obligar a los dirigentes a rendir cuentas, con un abrumador apoyo popular cuando aceptan dicha responsabilidad.

Fisman argumenta que la manera más exacta de concebir la corrupción es como un “equilibrio”: el resultado de que la gente actúe de manera racional dentro de un sistema fallido, y no como errores morales individuales.

Explica que el análisis de la relación costo-beneficio al pagar un soborno, “depende de cuánta gente a mi alrededor creo que también participa en la corrupción”.

Si la mayoría de las personas son honestas, dijo, pagar un soborno es una decisión arriesgada. Hay relativamente poca gente interesada en aceptarlo, y mucha dispuesta a informar a las autoridades sobre el soborno. En una situación así, el equilibrio favorece los tratos honestos.

Sin embargo, “si todos los que están alrededor están pagando un soborno, la relación costo-beneficio se invierte”, continuó. “Mientras más gente participe en la corrupción, es más fácil encontrar cómplices. Los beneficios de mantenerse honesto disminuyen, puesto que todos están avanzando en la fila antes que tú para ver al doctor o están ganando los contratos que tú tenías oportunidades de obtener”.

Entonces un nuevo equilibrio se establecerá: uno que favorezca los tratos deshonestos, y no puede detenerse sino hasta que se restaure la confianza pública en las instituciones y los dirigentes gubernamentales. Es por eso que son tan significativas las investigaciones que han provocado los escándalos en Corea del Sur, Brasil y otras naciones.

“Cuando Ray y yo decimos que la corrupción es un equilibro, lo que en realidad significa es que las instituciones solo son fuertes cuando se cree en ellas”, mencionó Miriam Golden, especialista en ciencias políticas de la Universidad de California, quien, junto a Fisman, escribió un nuevo libro sobre la corrupción. “No quiero decir que las instituciones solo existen en nuestras mentes, pero en realidad así es. ¿Qué es el Estado de derecho sino que en última instancia creemos que debemos seguir ciertas reglas?”.

En los sistemas corruptos tal creencia es inexistente porque las instituciones que deben rendir cuentas con frecuencia se han debilitado a través de sobornos, amenazas y otros medios ilícitos.

“Las instituciones de justicia (cortes, fiscales, auditores, ombudsmen, y demás) están tan profundamente corrompidas que es posible robar impunemente”, señaló Matthew C. Stephenson, profesor de la Facultad de Leyes de Harvard, quien estudia la corrupción. Eso golpea la confianza pública y fortalece la percepción de que la corrupción es universal e inevitable.

Los controles democráticos sobre abusos públicos pueden debilitarse de la misma forma, añadió. “Si el sistema electoral es tan corrupto que es posible comprar votos o manipularlo de alguna otra manera, en realidad no te preocupa que tus actos corruptos constituyan una amenaza electoral”.

Tal es la situación en países como Rusia, dijo Christoph Stefes, profesor de Ciencias Política en la Universidad de Colorado, quien estudia el autoritarismo y la democratización. En Rusia, el poder político y la corrupción se concentra en un reducido grupo de políticos y los oligarcas de su círculo interno, y ninguna institución tiene el poder necesario para desafiarlos.
Sin embargo, cuando los fiscales u otros funcionarios obtienen la independencia suficiente para investigar a los funcionarios corruptos, pueden alterar el equilibrio.

“Las llamo ‘islas de honestidad’”, dijo Stefes y señaló que esas pesquisas no son suficientes para erradicar la corrupción. “Pero ciertamente pueden hacer una diferencia en cuanto comienzan a extenderse, en especial si logran conectarse con la sociedad civil”.

Ese tipo de conexión se manifiesta en muchas de las principales historias de corrupción de los últimos años. En Guatemala, los hallazgos de una comisión especial de las Naciones Unidas que trabajó por fuera del sistema judicial dieron pie a enormes protestas públicas, y tanto Pérez Molina como Baldetti renunciaron.

¿Qué hay de Estados Unidos, donde el presidente electo Donald Trump recientemente ha sido criticado por su borrar los límites entre asuntos personales y públicos? Hasta hace poco, los expertos habían creído que las fuertes instituciones típicas de las democracias prósperas y desarrolladas eran una protección sólida ante la corrupción sistémica.

“Siempre dije que no estudiaba a Estados Unidos porque no era tan interesante”, dijo Golden en una entrevista reciente. “No hay tanta corrupción”. Sin embargo, la experta asegura que desde la victoria de Trump eso ha cambiado.

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Asfalto rionegrino: un proyecto busca reducir costos y agilizar la pavimentación

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El legislador provincial Luciano Delgado Sempé, del partido Vamos con Todos, ha presentado un ambicioso proyecto de ley en la Legislatura de Río Negro destinado a crear el Programa “Asfalto Rionegrino”. Esta iniciativa tiene como objetivo reducir los costos de pavimentación y acelerar la obra pública a lo largo de la provincia, garantizando un acceso equitativo a la infraestructura vial en áreas urbanas y barriales.

El proyecto subraya la crítica situación de la infraestructura vial en Río Negro, donde la falta de pavimento y el deterioro de las calles representan una de las principales preocupaciones de los ciudadanos. Según el texto presentado, estas condiciones afectan la transitabilidad, incrementan los costos de mantenimiento urbano y deterioran la calidad de vida de la población. Ante este escenario, se propone la adquisición e instalación de cinco plantas asfálticas de menor escala y coste accesible, con un valor estimado de 370,000 dólares cada una.

La inversión total de 1.85 millones de dólares sería comparable al costo de una sola planta tradicional, pero con un impacto territorial, productivo y social superior. El legislador explica que el mercado actual solo ofrece plantas de gran porte que alcanzan precios entre 1.2 y 2 millones de dólares, lo que las hace inaccesibles para la mayoría de los municipios de la provincia.

Estas cinco plantas se distribuirían estratégicamente en diferentes regiones de Río Negro: Alto Valle, Valle Medio, Valle Inferior, Línea Sur y región Cordillerana. Esta organización alentaría la reducción de costos en el traslado de materiales, mejorando previsibilidad en la ejecución de obras y asegurando el acceso a la pavimentación para todos los municipios, independientemente de su ubicación geográfica.

Cada planta está diseñada para producir aproximadamente 50 toneladas de asfalto por hora, permitiendo la pavimentación de una cuadra estándar de 100 metros en solo dos horas. La propuesta no solo busca solucionar problemas de infraestructura, sino también abordar cuestiones sociales, como el acceso de servicios esenciales en barrios populares que sufren las consecuencias de las calles de tierra.

Además, el proyecto resalta la importancia de la gestión estatal, ya que la operación y mantenimiento de las plantas estarán a cargo del personal de la Dirección de Vialidad Rionegrina. Con una visión ambientalista, se establece que las plantas deberán operar de manera 100% eléctrica, eliminando así la quema de combustibles fósiles y alineándose con políticas públicas sostenibles. La propuesta enfatiza que la financiación no implicará nuevos impuestos, sino que se basará en la redistribución de recursos existentes, haciendo que este programa sea un paso crucial para mejorar la calidad de vida de los rionegrinos.

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Infraestructura y energía: la Ruta 9 como apuesta de futuro en Río Negro

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El Gobierno Provincial avanza con una obra estratégica para el desarrollo productivo y energético de la provincia: el enripiado integral de la Ruta Provincial 9, acceso directo a Punta Colorada, donde se construye la Terminal de Exportación del oleoducto Vaca Muerta Oil Sur.

El Gobernador Alberto Weretilneck estimó que en febrero se realizará el llamado a licitación para la obra. “La Ruta 9 no es un camino más. Es el acceso a una de las obras energéticas más importantes del país. Es desarrollo y trabajo para nuestra gente”, afirmó.

Los trabajos forman parte de un paquete de obras viales que la Provincia financia con fondos del Bono VMOS, obtenido a partir del acuerdo con las empresas petroleras que operan el oleoducto. La inversión prevista para esta obra es de $3.251 millones.

La intervención permitirá mejorar de manera sustancial la transitabilidad y la seguridad vial en un tramo clave para la logística provincial: el recorrido que conecta la Ruta Nacional 3 con Punta Colorada. Se trata de un corredor fundamental para el movimiento de equipos, servicios y tareas vinculadas a la construcción del oleoducto, y para acompañar el crecimiento que se proyecta en la región.

Con esta obra, el Gobierno de Río Negro se anticipa a las necesidades de infraestructura que impone el desarrollo energético. “Invertimos en rutas, servicios e infraestructura para que el desarrollo quede en la provincia y se traduzca en oportunidades concretas para nuestra comunidad”, remarcó Weretilneck.

El proyecto contempla el enripiado integral de la Ruta Provincial 9, en el tramo comprendido entre el empalme con la Ruta Nacional 3 y el acceso a Punta Colorada, con una extensión total de 28,1 kilómetros.

Los trabajos previstos incluyen el ensanche de la calzada hasta 7 metros, la ejecución del enripiado, movimiento de suelos con terraplenes y compactación especial en sectores puntuales, intervención sobre alcantarillas existentes, señalización vertical con cartelería reflectiva y la colocación de defensas metálicas en sectores definidos del tramo.

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Pesatti sobre los incendios: “El ajuste de Milei lo están pagando nuestros bosques”

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El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, ha emitido fuertes declaraciones sobre la situación actual de los incendios forestales en la Patagonia y las implicaciones de la gestión del gobierno. “Decía el gran escritor Tomás Eloy Martínez que los argentinos padecemos un mal crónico: callamos cuando hay que gritar y gritamos cuando es tiempo de reflexionar sobre el silencio que hicimos cuando era necesario alzar la voz”, comenzó Pesatti. Su crítica se centra en lo que considera una “asincronía cívica” que ha llevado a una tragedia ambiental y humana, mientras el país enfrenta devastadores incendios.

Pesatti criticó la narrativa del oficialismo, que intenta atribuir responsabilidades a la comunidad mapuche en lugar de asumir su propia inacción. “Se trata de una cortina de humo para ocultar una responsabilidad deliberada: el Gobierno decidió desfinanciar las acciones preventivas del Servicio Nacional de Manejo del Fuego”, subrayó, señalando que el verdadero problema radica en la falta de inversiones en tareas esenciales para prevenir tales desastres. Resaltó que en 2024, el gobierno solo ejecutó el 26% del presupuesto destinado a estas actividades.

El vicegobernador también abordó el impacto de las políticas del gobierno sobre el sistema de salud y la seguridad social. “El vaciamiento del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas ha dejado en vulnerabilidad a una política que salvaba la vida de 7,000 recién nacidos cada año”, indicó. Acusó a la administración de convertir a las personas con discapacidad en meros “gastos” y de desmantelar proyectos clave para la salud pública y el bienestar social.

A su juicio, la gestión actual se basa en un modelo que sacrifica a los sectores más vulnerables en favor de las grandes corporaciones. “Mientras se licúa el ingreso de los jubilados en un 27,4% y se pulveriza el salario real, el Gobierno beneficia a un círculo de apenas 144 grandes empresas que concentran el 56% del beneficio fiscal”, explicó. Este análisis refleja una creciente preocupación por la desigualdad económica y social que se profundiza bajo el actual gobierno.

Pesatti concluyó su crítica alertando sobre la insostenibilidad de un país gobernado únicamente con eslóganes. “Una macroeconomía sostenida exclusivamente sobre el endeudamiento externo y el ajuste de los más vulnerables es un gigante con pies de barro”, afirmó. Instó a la sociedad a no quedarse callada: “Expresarse con la voz a pleno es un acto de legítima defensa frente a un modelo de ajuste que están pagando nuestros bosques en llamas y los ciudadanos más desprotegidos”.

Las palabras de Pesatti resaltan la urgencia de un cambio en la política ambiental y social de Argentina, reflejando la necesidad de un enfoque más equilibrado que priorice tanto el bienestar de la población como la protección del medio ambiente.

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