Crecieron 200% las estafas y reclamos por compras online

Crecieron 200% las estafas y reclamos por compras online

Las compras de servicios y productos por internet crecieron exponencialmente durante la pandemia, a partir de las medidas de aislamiento para evitar más contagios. Pero también fue impresionante la suba de las denuncias por estafas y engaños por parte de los consumidores, al extremo que en tiempos de Covid-19 aumentó un 200% la cantidad de reclamos de las personas que padecieron diversas situaciones.

Un informe del organismo oficial Defensa del Consumidor sostiene que en pandemia hay picos de hasta 30.000 reclamos mensuales, equivalentes a unos 7.800 expedientes abiertos por jornada. Vale como ejemplo que en enero de 2020, en la previa de la llegada del coronavirus al país, los reclamos del mes fueron 10.219.

Los tres grandes bloques que surgen del estudio sobre demandas iniciadas por consumidores que decidieron formalizar su insatisfacción, se relacionan a servicios de comunicación (internet, cable, telefonía celular), financieros (préstamos, tarjetas de crédito, seguros) y artefactos para el hogar (televisores, lavarropas, heladeras).

El especialista Adrián Bengolea, de la organización civil Usuarios y Consumidores Unidos, relató que “actualmente, para las empresas es un negocio más la insatisfacción de sus clientes, porque no tienen grandes consecuencias sobre su accionar irregular, no hay detrás un esquema de sanciones duras, entonces estos reclamos por productos defectuosos o servicios incumplidos pueden extenderse por años, y ese tiempo es ganancia para las firmas comerciales”.

“Tenemos casos de reclamos de todo tipo, por ejemplo de automóviles que derivaron en denuncias judiciales y se demoraron años. El comprador se enfrenta a un problema importante. Aconsejamos seguir adelante con las demandas judiciales y en organismos oficiales. Y es una realidad que necesitamos más abogados que aborden el tema de los consumidores”, señaló Bengolea.

El derrotero de Ortiz con el lavarropas parece una historia sin final a la vista. “Lo que creo es que quieren agotar a quien reclama algo que es justo. Compré el lavarropas en Frávega online con tarjeta de crédito, entonces ellos recibieron todo el dinero junto de VISA y yo no puedo dejar de pagarle a la tarjeta porque me endeudo más. Mientras tanto, Frávega y Whirpool me ignoran, se tiran la pelota. Y yo estoy sin equipo, gastando dinero en llevar la ropa a lavar o haciéndolo a mano cuando puedo, con un equipo nuevo pero roto. Es mucha la impotencia y rabia que siento”, dijo la mujer.

Al esquema que describe Defensa del Consumidor se suma con mucha fuerza las estafas bancarias o de servicios financieros.

Share
A %d blogueros les gusta esto: