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El gobierno de Río Negro busca convertir al Tren del Valle en una de las principales apuestas de infraestructura y conectividad de la gestión de Alberto Weretilneck. Tras el acuerdo alcanzado con Nación para asumir la gestión del servicio ferroviario, la Provincia prepara una nueva etapa que contempla mantener el recorrido entre Neuquén y Cipolletti y avanzar con la extensión hacia General Roca. El gobernador ya fijó el 1° de diciembre como fecha de referencia para el comienzo de este nuevo esquema.

Para poner en marcha el proyecto, Tren Patagónico avanzó con una licitación cercana a los $1.000 millones para recuperar tres formaciones triples que actualmente se encuentran fuera de servicio. Se trata de unidades con mayor capacidad que las duplas que funcionan actualmente y que serán sometidas a trabajos de reparación, pintura, calefacción y otros componentes. El plan también contempla incorporar conexión a internet, con el objetivo de ofrecer un servicio renovado para los pasajeros.

La ampliación hacia Roca representa uno de los principales desafíos de la nueva etapa. Para concretarla será necesario intervenir distintos sectores de la infraestructura ferroviaria, entre ellos varios kilómetros de vías que requieren recambio y trabajos vinculados con los cruces de canales. La Provincia también prevé avanzar con la construcción y recuperación de apeaderos, además de otras intervenciones destinadas a mejorar las condiciones de circulación.

El proyecto tiene además una dimensión política: el traspaso del Tren del Valle forma parte de un acuerdo más amplio entre Río Negro y el Gobierno nacional que incluyó las rutas nacionales 22 y 151. Weretilneck definió la transferencia como “un día histórico para la provincia” y sostuvo que el nuevo esquema permitirá ganar autonomía, aunque también implica “una gran responsabilidad”. En relación con el tren, el mandatario aseguró que el acuerdo permitirá “mejorar la conectividad en nuestra provincia” y planteó como objetivo consolidar una infraestructura acorde al desarrollo futuro de Río Negro.

El convenio establece un período de transición antes de que la Provincia asuma plenamente la operación. Durante esos meses, Río Negro deberá avanzar en la recuperación del material rodante, la infraestructura y las condiciones necesarias para garantizar la prestación. En paralelo, el gobierno provincial ya venía negociando con Ferrosur el uso de las vías y con organismos nacionales vinculados a la operación y al transporte ferroviario, mientras que el objetivo político es que el corredor pueda convertirse en una alternativa de movilidad para las ciudades del Alto Valle.

La apuesta por llevar el Tren del Valle hasta Roca coloca al gobierno de Weretilneck frente a un desafío que excede la recuperación de un servicio ferroviario: implica asumir nuevas responsabilidades que hasta ahora estaban en manos de Nación y demostrar capacidad de gestión sobre una infraestructura estratégica. Con tres formaciones triples en proceso de recuperación y una extensión hacia Roca en el horizonte, Río Negro busca que el tren vuelva a ocupar un lugar central en la conectividad regional y, al mismo tiempo, convertir el traspaso en una señal política de mayor autonomía provincial.

Autor: admin