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Río Negro presentó al Gobierno nacional el que considera el mayor anuncio de inversión del Régimen de Incentivo a las Grandes Industrias (RIGI) del país, con expectativas de que parte de la producción se destine a la exportación a partir del próximo año. El ministro de Desarrollo Económico y Productivo provincial, Carlos Banacloy, vinculó la estrategia con un objetivo “histórico”: transformar a la provincia en un hub exportador de gas y petróleo en la región.

En diálogo con la prensa, Banacloy explicó que la iniciativa se apoya en una reconfiguración que el Ejecutivo impulsa para redirigir inversiones productivas. Según el funcionario, hubo cuestionamientos políticos sobre la decisión de no concentrar el proyecto en Buenos Aires, pero remarcó que Río Negro —como productora dentro del universo de Vaca Muerta— “se merecía” la oportunidad al contar con zonas que ya exhiben potencial, como un pozo de Phoenix con proyección de récord de 500.000 barriles.

El impacto, agregó, se verá con especial intensidad en la costa, donde se instalarán los proyectos. A la vez, anticipó una segunda ola de efectos sobre el ecosistema productivo: la necesidad de duplicar o triplicar capacidades de gas y petróleo para “llenar caños” requerirá plazos adicionales, estimados en cinco o seis años, y también empujará el crecimiento de parques industriales orientados a proveer servicios para el sector petrolero y gasífero.

Banacloy detalló que la demanda de proveedores locales se sostiene en un esquema de seguridad jurídica propio del RIGI en la provincia y en incentivos para que las empresas contraten trabajadores rionegrinos. En ese sentido, mencionó una exigencia de 80% de personal local, con excepciones cuando se trate de capacidades que la provincia no pueda generar (por ejemplo, perfiles específicos para obras como gasoductos). Además, citó bonos fiscales, quita de impuestos e incentivos de radicación para prestadoras de servicios.

El ministro también señaló que el proceso de inversión no es solo “exportaciones”, sino un cambio territorial con desafíos concretos: advirtió sobre la competencia de mano de obra que puede desbalancear otros esquemas productivos, y planteó la necesidad de planificar servicios públicos (salud, seguridad, educación y vivienda) para evitar “desorden territorial”. En cuanto a infraestructura, sostuvo que el problema no es menor: Río Negro tiene 205.000 kilómetros cuadrados con 750.000 habitantes y la clave es revisar el sistema vial y su mantenimiento para que la logística no colapse.

Finalmente, Banacloy tomó el tema que generó polémica por la “carne alternativa” en la Patagonia y remarcó que en su provincia no se habla de “alternativas” sino de proteínas de cercanía que ya se consumen, como el jabalí o el guanaco. Explicó que se requiere una reforma normativa para habilitar controles y circuitos que hoy no están contemplados para la comercialización con el mismo marco que rige para carnes bovinas, porcinas o avícolas. “Queremos reformar la ley de carnes”, concluyó, para dar un marco a actividades que ya existen pero no cuentan con los establecimientos y controles necesarios.

Autor: admin