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El Vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, recordó que la histórica defensa del Fuerte del Carmen en 1827, en plena Patagonia, constituye un capítulo poco conocido pero fundamental en la memoria de la soberanía argentina frente a Inglaterra. “El miércoles, cuando la selección argentina salga a disputar con Inglaterra un lugar en la final del Mundial, muchos argentinos experimentaremos algo más que un partido de fútbol”, afirmó Pesatti, aludiendo a que esta rivalidad deportiva tiene profundas raíces históricas.

Pesatti explicó que “la defensa de la soberanía territorial argentina reconoce tres grandes hitos: el Combate del Fuerte del Carmen (1827), la Vuelta de Obligado (1845) y la gesta de Malvinas (1982). En los tres, la presencia británica resultó decisiva”, y destacó la trascendencia del combate patagónico, donde “un puñado de vecinos venció a una fuerza imperial al mando del capitán James Shepherd”.

Al referirse al contexto de la batalla, el Vicegobernador resaltó que “del otro lado no había un ejército propiamente dicho, sino que, como en las Invasiones Inglesas de Buenos Aires, la defensa debió organizarse con lo que la comunidad tenía a mano: gauchos, negros libertos, corsarios y comerciantes; las mujeres y hasta los niños participaron en la resistencia”. En ese sentido, Pesatti recordó que “según la tradición oral, entre esos niños estaba el hijo del tesorero del fuerte, un pequeño que con los años sería presidente de la Nación: Bartolomé Mitre”.

Pesatti vinculó esta memoria histórica con el presente deportivo: “El fútbol, por fortuna, no es la guerra: es un juego, una fiesta compartida, un lenguaje que argentinos e ingleses hablamos con idéntica pasión. Pero los pueblos juegan con lo que son, y lo que somos también está hecho de nuestras memorias”. Añadió que “los once jugadores argentinos llevarán en la camiseta algo de aquella lección del Fuerte del Carmen: que las grandes batallas no las ganan solamente los recursos ni la fuerza bruta, sino la organización, la inteligencia y esa capacidad humana de convertir la adversidad en una respuesta auténticamente comunitaria”.

Finalmente, Pesatti invitó a la reflexión y al orgullo nacional: “Cuando el miércoles suene el himno, pensemos en todos los que defendieron los colores de la patria en esos tres grandes hitos de nuestra soberanía. Ahora otros muchachos, vestidos de celeste y blanco, saldrán a defenderlos con una pelota. Y quién sabe si no estarán escribiendo también un cuarto hito: incruento, desde luego, pero no por ello menos capaz de reunirnos en una misma emoción”.

Autor: admin