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El vicegobernador de Río Negro, Pedro Pesatti, lanzó duras críticas al discurso pronunciado por el presidente Javier Milei durante el acto por el Día de la Independencia en Tucumán y aseguró que el mandatario construyó su mensaje sobre "una falacia". Para el dirigente rionegrino, la comparación entre la gesta emancipadora de 1816 y la lucha del Gobierno contra "la tiranía del Estado omnipresente" constituye una interpretación históricamente errónea y políticamente reveladora. "Hay operaciones retóricas que se sostienen sobre una analogía y analogías que solo se sostienen si nadie las mira de cerca", sostuvo.

Pesatti afirmó que la declaración de la Independencia representó exactamente lo contrario de lo que plantea el Presidente. "Los congresales de Tucumán no se reunieron para abolir un Estado. Todo lo opuesto: se reunieron para fundar uno", señaló. En ese sentido, remarcó que el 9 de Julio de 1816 significó que las Provincias Unidas asumieran "la potestad de organizarse como comunidad política y crear un Estado soberano". "La independencia no fue la fuga del poder público, sino su apropiación", expresó, al tiempo que consideró que comparar al Estado argentino con el dominio colonial español implica "confundir al ocupante con la casa".

El vicegobernador también cuestionó la utilización de la figura del general José de San Martín como respaldo de la política libertaria. Recordó que el cruce de los Andes fue posible gracias a una fuerte organización estatal, con planificación, contribuciones extraordinarias, talleres públicos y fundiciones impulsadas desde el gobierno de Cuyo. "San Martín gravó, expropió, movilizó y planificó. Si el Libertador aplicara hoy sus métodos, el discurso presidencial lo llamaría, como mínimo, 'gerente de la pobreza'", ironizó. Además, sostuvo que invocar al Padre de la Patria como símbolo del desmantelamiento del Estado "es un acto que el Instituto Sanmartiniano debería estar corrigiendo de inmediato".

Otro de los ejes de su análisis apuntó contra el concepto de "segunda independencia" utilizado por Milei. Pesatti recordó que esa expresión tiene una larga tradición en el pensamiento político latinoamericano, vinculada a la búsqueda de la independencia económica y la soberanía sobre los recursos estratégicos. "Milei toma ese concepto cargado de historia y lo vacía para rellenarlo con su contrario", afirmó. Según explicó, iniciativas como el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y el denominado Súper RIGI promueven beneficios extraordinarios para grandes capitales, mayoritariamente extranjeros, mediante estabilidad fiscal, libre disponibilidad de divisas y jurisdicción arbitral internacional. "Si la independencia de 1816 fue el rechazo a que nuestro destino se decidiera en la Corte de los Reyes de España, resulta al menos curioso llamar 'segunda independencia' a un esquema donde las controversias se dirimirán en tribunales de Nueva York o París", cuestionó.

Pesatti también advirtió sobre las consecuencias del modelo propuesto para el federalismo argentino. A su entender, mientras el Gobierno plantea devolver atribuciones sobre recursos naturales a las provincias, simultáneamente las priva de herramientas para negociar en igualdad de condiciones frente a grandes corporaciones internacionales. "Es un federalismo de la intemperie: cada provincia libre de negociar sola, desprovista de instrumentos comunes, frente a corporaciones cuya facturación excede varias veces sus presupuestos", sostuvo. En ese marco, recordó que los protagonistas de la Independencia entendieron que "las provincias débiles no se emancipan aisladamente, sino uniéndose", razón por la cual proclamaron la independencia como Provincias Unidas.

Finalmente, el vicegobernador rechazó la caracterización del Estado argentino como una estructura opresiva y aseguró que esa visión desconoce el papel que desempeñó en el desarrollo del país. "Ese Estado fue también el que alfabetizó masivamente, el que construyó YPF y el sistema jubilatorio, el que creó el INVAP y las universidades a las que asistieron gratuitamente varios de los funcionarios que hoy están empeñados en destruirlo", expresó. Para Pesatti, reducir esa historia "a una era de tiranía es una demolición simbólica al servicio de una demolición material" y concluyó que "celebrar como 'segunda independencia' la entrega de la capacidad de decidir nuestro destino constituye una profunda contradicción con el espíritu de 1816".
 

Autor: admin