Notiagro
Agricultura en 2025: salto tecnológico en riego y productividad
Durante 2025, la Secretaría de Agricultura del Ministerio de Desarrollo Económico y Productivo consolidó una etapa clave para la expansión agrícola de Río Negro, con eje en el desarrollo de nuevas áreas bajo riego, la producción forrajera, de cereales y hortícola acompañando el arraigo rural.
El Ministro de Desarrollo Económico y Productivo, Carlos Banacloy, sostuvo que “la decisión estratégica de invertir en riego y producción es lo que permite que la agricultura vuelva a ser motor de desarrollo en nuestra provincia, con impacto directo en empleo, valor agregado y arraigo territorial”.
Uno de los pilares del año fue el avance de la reformulación de los proyectos de riego entre los cuales se destaca Negro Muerto, Guardia Mitre, Colonia Josefa y Canal Pomona San Antonio, que proyectan más de 100.000 hectáreas con potencial productivo bajo riego, integrando horticultura, agricultura extensiva y ganadería, y posicionando a Río Negro como uno de los principales polos de expansión agrícola del país. En esta zona se priorizaron cultivos estratégicos como alfalfa, maíz, trigo y cebolla, con alto impacto en la rotación de suelos, la provisión de forraje y la diversificación productiva.
El Secretario de Agricultura, Lucio Reinoso, explicó que “la alfalfa y el maíz son hoy la base para fortalecer la ganadería en toda la provincia, mientras que la cebolla abre una oportunidad concreta de ingreso económico y desarrollo productivo especialmente en Conesa, Guardia Mitre y el Valle Inferior. Esto se ve reflejado en el incremento en la demanda de mano de obra que proveen los diferentes servicios agrícolas”
En materia de financiamiento, durante 2025 se destinaron más de $280 millones en líneas con tasas subsidiadas para productores forrajeros, hortícolas y apícolas, alcanzando proyectos de implantación de alfalfa, producción de maíz para silo, horticultura bajo riego y fortalecimiento de cadenas como la cebolla y la miel. “El objetivo de estas líneas es acompañar a los productores más vulnerables que no suelen ser sujetos de crédito en organismos de financiamiento tradicional”.
En paralelo, el programa de invernaderos “Kilómetro 0” alcanzó 14 módulos productivos en funcionamiento, con sistemas hortícolas e hidropónicos en localidades de clima riguroso, permitiendo producción de cercanía durante todo el año y fortaleciendo la seguridad alimentaria local.
El cuidado ambiental también fue eje de la gestión. A través de campañas de Buenas Prácticas Agrícolas, se profundizó la recolección de envases fitosanitarios, ordenando el uso de insumos y reduciendo riesgos en las chacras.
El sector apícola mostró un crecimiento sostenido: actualmente Río Negro cuenta con más de 400 apicultores y una producción anual cercana a las 1.200 toneladas de miel, acompañada por formación de inspectores, habilitación de salas de extracción y asistencia técnica en territorio.
Además, se inauguró la Diplomatura Apícola, una capacitación que se desarrolla de manera articulada entre el INEP de la UNRN, el CERC, el INTA. La iniciativa sumó más de 300 personas inscriptas en toda la provincia. Esta acción se complementa con una inversión provincial superior a los $65 millones destinada a la profesionalización de la actividad provenientes del CFI y otros $15 millones orientados a financiamiento para insumos e infraestructura. La apicultura se consolida así como una actividad estratégica para el desarrollo productivo y sustentable de Río Negro.
El balance 2025 deja una definición clara: con riego, financiamiento y acompañamiento técnico, la agricultura volvió a crecer en Río Negro, integrando producción, ambiente y arraigo como parte de una misma política de desarrollo.