Nación proyecta incrementar 40% la asistencia a las provincias

Nación proyecta incrementar 40% la asistencia a las provincias

El Gobierno aumentará 41,6% la asistencia a las provincias, para apuntalar sus ingresos en el marco de una pandemia que golpeó con fuerzas a sus ingresos fiscales, de la mano del derrumbe en el consumo y la actividad.

El proyecto de ampliación del presupuesto 2020, enviado por el Ejecutivo al Congreso, prevé un incremento de $50.000 millones para la parte del Programa para la Emergencia Financiera Provincial que se canaliza a través del Fondo Fiduciario para el Desarrollo Provincial (FFDP).

La crisis sanitaria tuvo un doble impacto sobre los ingresos provinciales: generó una caída importantísima en sus recaudaciones tributarias y además afectó a los ingresos coparticipables que bajan desde Nación.

En junio, que fue un mes relativamente bueno y en el que varios distritos volvieron a la actividad productiva casi completamente, la recaudación provincial cayó 7% términos reales. Al mismo tiempo, la coparticipación se derrumbó 16% (en abril tuvo una variación negativa de 28% y en mayo de 24%).

Por eso el Gobierno, a la par con los programas para apuntalar el ingreso de los hogares (a través del IFE), y para aliviar los costos de las empresas (a través del ATP), también ideó envíos de fondos para intentar sostener a las empresas.

Así en abril armó el Programa para la Emergencia Financiera Provincial, que programó envíos por $60.000 millones, a través de asistencia directa vía ATN, y $60.000 millones a través de del FFDP, que se utilizan para créditos blandos.

A ese último canal de asistencia es al que el Gobierno proyecta inyectarle los $50.000 millones extra, llevando a 0,6% del PBI el costo fiscal del programa.

En el caso de los préstamos, la distribución se realiza de acuerdo con un conjunto de criterios, entre ellos, 20% con base en el índice de población con Necesidades Básicas Insatisfechas que elabora el Indec.

Otro 20% considera un índice conformado por un 50% con base en los niveles de informalidad (asalariados sin descuentos jubilatorios) y cuentapropistas, respecto de ocupados totales; y un 50% en función de las personas contagiadas por Covid-19 cada 100.000 habitantes.

El 60% restante de los créditos blandos se destina a atender los requerimientos de aquellas provincias que presenten necesidades financieras sin fuentes de financiamiento alternativas.

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