Licitan materiales para la ampliación del gasoducto Cordillerano

Licitan materiales para la ampliación del gasoducto Cordillerano

El gobierno nacional lanzó ayer licitación de la compra de la cañería para la ampliación del gasoducto Cordillerano, paso previo de la obra que permitirá incorporar 22.000 nuevos usuarios en las ciudades cordilleranas del sur de Neuquén y Río Negro, especialmente en Bariloche, donde la demanda superó desde hace muchos años la capacidad de transporte del sistema.

El compromiso es iniciar las obras en el segundo semestre de este año; durarán un año y medio. Existe la certeza entonces de que Bariloche y el resto de las ciudades de la zona vivirá al menos dos inviernos más con serios problemas de gas.

El gasoducto Cordillerano nace en Plaza Huincul y corre hasta Esquel, en la provincia de Chubut, donde se une con el sistema Patagónico, un caño que cruza la meseta desde el yacimiento Cerro Dragón, de PanAmerican Energy.

A pesar de que está muy cerca del gasoducto San Martín (que arranca en Tierra del Fuego y lleva gas hasta Buenos Aires), el anillo no está cerrado.

Lo que hará el gobierno nacional es ejecutar una obra que, en parte, había sido diseñada hace más de tres años, repotenciada ahora a pedido de Camuzzi, la distribuidora de gas en la Patagonia.

La idea es dar servicio a 22.000 usuarios que hoy no tienen gas por redes. La mitad corresponde a Bariloche, donde hay edificios y hasta barrios enteros que debieron reconvertirse a gas envasado o electricidad.

Según la agencia oficial Télam, la ampliación se realizará desde los dos puntos de alimentación del sistema PM 280 de Transportadora Gas del Sur (TGS) y el yacimiento El Zorro (en el área Cerro Dragón), además de loops de refuerzo (caños paralelos) y la instalación de una planta compresora Río Senguer.

El presupuesto total para la obra es de 1.700 millones de pesos, pero la licitación que está en marcha, la de los caños, es por 597 millones. El plazo estimado de ejecución es de 18 meses.

La información dada a conocer por el gobierno nacional nada dice de la terminación de la obra de repotenciación anterior del Cordillerano, que está paralizada en su último tramo por un reclamo de reconocimiento de mayores costos de la empresa contratista, Vertúa.

Como en el gobierno de Cristina Fernández de Kirchner las obras de ampliación del gasoducto estuvieron a cargo del municipio de Bariloche, es la intendencia de Gustavo Gennuso la que debe resolver junto con Nación esta controversia que impide que la obra se termine.

De todos modos, el principal afectado por estas dilaciones es la provincia de Chubut, donde hay una planta compresora sin terminar.

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