La Fiesta de la Confluencia arrancó a puro rock

La Fiesta de la Confluencia arrancó a puro rock

El día fue un día de auténtico verano. Y la noche también lo fue. Tras el calor agobiante de las primeras horas de la séptima edición de la Fiesta de la Confluencia, llegó la noche y su fresquito característico de la vera del río hicieron que el público no dejara de llegar.

Pasadas las 20 comenzaron a subir los artistas regionales que fueron convocados para esta primera noche. Los que rompieron el hielo fueron los más de 50 artistas que componen el Patagonia Gospel Choir. Después fue el turno de los dos grupos que se ganaron su pase por participar y ganar el cetamen Pre-confluencia: la compañía de danza Que Sea Sur y la banda Los Chicos de la Cumbia.

Tras ellos comenzaron a desfilar aquellos que por trayectoria fueron elegidos por los organizadores. Los primeros fueron los integrantes del grupo musical Anit Negra, le siguió la cantante Noelia Pucci y su grupo Caos Malal.

Ya acercándose al final de la noche, la grilla se tornó aún más rockera. Es que salieron a escena Rafo Grin y los mortales pasajeros para presentar temas de su nuevo disco “Sustentable” y también algunos que otros clásicos. La presentación del trío neuquino cerró con “Cara de Piedra”, antecedido por “Misilia”, una tema que refleja la situación de los refugiados.

El tiempo pasaba, y la presentación de La Beriso estaba cada vez más cerca lo que hacía crecer las ansias de los fanáticos, y sobre todo fanáticas, que se agolpaban en las vallas de seguridad.

Pero antes de que sea el turno de Rolo Sartorio y su banda, le tocó a la mítica banda local La Moto. Con una remera que decía “No a la violencia de género”, el Mono Salvi y sus compañeros hicieron vibrar a un público que no les era ajeno para nada. Los más cercanos al escenario cantaban y coreaban los temas así como también le ofrecían muestras de admiración a los músicos locales.

Tras un gran puñado de temas, el Mono anunció que cerrarían con el tema que probablemente le de el nombre al próximo disco de La Moto: “Aquí en mi pueblo”.

Una vez que los rockeros neuquinos dejaron el escenario estaba todo listo para que llegara el gran broche de oro, la razón por la que muchos y muchas estaban esa noche ahí.

La Beriso se hizo esperar, pero finalmente saltó a escena y ofreció un show que tuvo de todo: temas propios y ajenos, rockeros y lentos, bailables y para disfrutar escuchando simplemente.

Cuando Sartorio pisó el escenario el reloj marcaba casi la 1 de la madrugada y se fue ya cerca de las 3, agradeciendo la convocatoria. “Cuando tocamos en River pensamos que era el show con más gente, pero ahora nos llevamos el show con más gente”, dijo el músico al empezar a despedirse de Neuquén.

Es que tal como repetía una y otra vez el conductor de la fiesta, en el predio de la isla 132 había más de 100 mil personas, un récord de asistencia, según los propios organizadores.

Share
A %d blogueros les gusta esto: