Fue un éxito el lanzamiento del Saocom al espacio

Fue un éxito el lanzamiento del Saocom al espacio

El satélite Saocom fabricado por la empresa Invap a pedido de la Comisión Nacional de Actividades Espaciales (Conae) fue lanzado con éxito al espacio y próximamente se harán las maniobras de puesta en órbita.

El despegue del cohete se concretó exactamente a las 23:22 de este domingo (07/10) desde la estación espacial de la empresa estadounidense SpaceX. Un grupo de profesionales junto al gerente de Invap, Vicente Campenni y el gobernador Alberto Weretilneck viajaron a California para protagonizar el histórico momento. En Bariloche los trabajadores se reunieron en la empresa, donde se vivieron momentos de mucha emoción.

Doce minutos después del despegue, el cohete liberó el satélite, que quedó ubicado en una órbita muy cercana a la final. Luego se encendieron los transmisores, permitiendo recibir telemetría para verificar su estado de salud y dos minutos más tarde se desplegó el panel solar, lo que permite al satélite prepararse para comenzar su fase de puesta en marcha.

En las siguientes operaciones, que duran varios días, se mantiene contacto con el satélite por medio de varias estaciones terrenas que se comunican directamente con las estaciones argentinas terrenas de Falda del Carmen (Córdoba) y de Tolhuin (Tierra del Fuego, remota), ambas de CONAE, donde se desarrollan las actividades de recepción, procesamiento, publicación y almacenamiento de la información satelital que es generada por diferentes satélites de observación de la Tierra.

El Saocom fue diseñado específicamente para prevenir, monitorear, mitigar y evaluar catástrofes naturales o antrópicas. Tiene la capacidad de medir la humedad del suelo y puede ser utilizado en emergencias, tales como la detección de derrames de hidrocarburos en el mar y el seguimiento de la cobertura de agua durante inundaciones.

Su uso puede ser aplicado para generar mapas de humedad de suelo para identificar zonas en riesgo de inundación y dar las correspondientes alertas tempranas; detectar suelos muy secos con riesgo de incendios; producir mapas de riesgo de enfermedades de cultivos; evaluar escenarios para la toma de decisiones de siembra y fertilización; conocer la cantidad de agua disponible en nieve húmeda para riego; obtener mapas de desplazamiento de glaciares; elaborar mapas de desplazamiento del terreno y mapas de pendientes y alturas; detectar cambios en infraestructuras y seguir barcos, entre otros.

El satélite pesa 3 toneladas y mide 4,5 metros de alto por 1,5 metros de diámetro y la antena desplegable tiene 10 metros de largo por 3,5 metros de ancho. Quedará ubicado a 619,6 km de la Tierra y ponerlo en órbita llevará hasta 10 días. La intención es que comience a operar en marzo de 2019, con una vida útil de 5 años y 6 meses.

La construcción del satélite argentino demandó 3,5 millones de horas persona; de las cuales 2,5 corresponden a Invap. Además de la empresa estatal rionegrina, otras 100 entidades vinculadas a la tecnología trabajaron en el proyecto enmarcado en el Plan Espacial Nacional.

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