El IPPV continúa construyendo pese a la deuda del FONAVI

El IPPV continúa construyendo pese a la deuda del FONAVI

La marginación de aportes de parte del Fondo Nacional de la Vivienda (Fonavi) hacia la Provincia de Río Negro asciende en lo inmediato a 300 millones de pesos. Por ese motivo, el Instituto de Planificación y Promoción de la Vivienda (IPPV) se vio obligado a apelar a créditos y recursos propios para seguir los proyectos de construcción de complejos habitacionales.

El fondo que se nutre principalmente de lo recaudado por el impuesto a los combustibles líquidos, aportó este año sólo 80 millones de acuerdo al registro oficial del organismo rionegrino de viviendas.

El interventor Jorge Barragán reveló que a partir de este mes, la Secretaría de Vivienda de la Nación tomó la decisión de hacer efectivo los pagos de lo presupuestado en obras para este año.

“Pedí seguridad de estos desembolsos”, señaló el funcionario tras participar en Chaco de la 84° Asamblea del Consejo Nacional de la Vivienda.

En ese marco, Barragán solicitó agregar al presupuesto asignado para Río Negro los remanentes de otras jurisdicciones que no hicieron uso de esos montos en la financiación de más complejos habitacionales, cifra que rondaría los 150 millones de pesos.

La Provincia tiene en ejecución casi 3.300 unidades. En parte se utilizaron fondos provinciales para no parar el ritmo de construcción, y una segunda fuente de dinero proviene de un crédito por 630 millones de pesos otorgado por el Ministerio de Obras y Servicios Públicos de la Nación. Estos recursos se emplean en la construcción de infraestructura en servicios públicos.

Estas unidades llevan un 80% en el grado de ejecución, con la excepción de la Zona Andina que en la actualidad existe parálisis constructiva como consecuencia de la veda climática.

En cuanto a las conclusiones del plenario federal de viviendas, el funcionario provincial tuvo la oportunidad de formular una contrapropuesta en torno a programas habitacionales, y en cierto tono crítico.

“Hemos observado, en el transcurrir de estos meses, que el financiamiento de las obras no está fluyendo y que el Programa Nacional de Asociación Público-Privada (Pnapp) no ha tenido el resultado esperado en el interior del país”, expresó. Por tal motivo sugirió a los representantes nacionales el armado de otros programas alternativos acordes a la capacidad de cada instituto y la Secretaría de la Vivienda.

Esta iniciativa busca incentivar la inversión y construcción de viviendas mediante un financiamiento mixto entre el sector público y el privado. La modalidad se basa en la elaboración de proyectos por parte de empresas constructoras, inmobiliarias, empresarios y gremios, para que luego sean evaluados por el Ejecutivo y se definan los porcentajes de inversión. De esta manera la Secretaría de Vivienda y Hábitat de la Nación subsidiará el 30% de la construcción de las viviendas.

Barragán argumentó que este recurso “no dio los resultados esperados porque las empresas debían tomar un crédito (para financiar la construcción), muchas de ellas no estaban en condiciones de hacerlo, y por otra parte, el crédito estaba atado a una gestión ante el Banco de la Nación Argentina que no tuvo instrumentada nunca el área hipotecaria, y en consecuencia se tornó engorrosa aplicar esta experiencia”.

Sobre esto, según el interventor, el titular de Viviendas, Iván Kerr, y otros funcionarios aceptaron los planteos tomando en cuenta “todo lo que significó la disparada del dólar y la inflación”.

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