Clausuran un pozo petrolero perforado en Allen en 1973

Clausuran un pozo petrolero perforado en Allen en 1973

El barrio Costa Oeste de Allen experimenta por esos días una situación que alteró la calma de los vecinos pero que traerá a futuro mayor tranquilidad para la población. La empresa YPF, operadora del área EFO, inició la clausura de un viejo pozo de petróleo que había quedado rodeado de viviendas.

Un pesado equipo de coil tubing, camiones, equipos cementadores y trailers ingresaron por las polvorientas calles de Costa Oeste hacia uno de los extremos del barrio y la preocupación empezó a rondar entre los habitantes. “¿Van a perforar un pozo tan cerca de nuestras casas?”, se preguntó una mujer con cierto desconcierto. Sin embargo, en esta oportunidad, la industria no llegó al lugar para obtener más hidrocarburos sino para ponerle fin a la producción de un viejo pozo que nunca había sido abandonado como establecen las reglamentaciones vigentes.

El pozo en cuestión es el denominado EFO 33, que fue perforado por YPF en 1973 cuando el objetivo de producción era la formación geológica Quintuco, ubicada a unos 2.500 metros de profundidad. El pozo es vertical y antiguamente producía petróleo mediante el bombeo mecánico. El crecimiento del barrio y la falta de planificación llevaron a que el EFO 33 quede inserto entre algunas viviendas.

Según se informó desde YPF, el pozo mencionado no representaba un riesgo para la población porque estaba cerrado y sin presión. El abandono del EFO 33 y de otros 50 pozos que existen en el área EFO y que no están en producción, es un compromiso que asumió la operadora cuando se firmó la renegociación de los contratos petroleros con el gobierno de la provincia de Río Negro. Desde el año pasado y hasta la actualidad, YPF abandonó 11 pozos en EFO.

La operación de abandono del EFO 33 durará siete días y durante ese tiempo seis familias que viven en casas aledañas permanecerán fuera de sus domicilios por una cuestión de seguridad. YPF compensó económicamente las molestias a ocasionadas a esos vecinos y dispuso un operativo para resguardar cada una de las viviendas. “Se les explicó a las familias el plan de trabajo y todas lo aceptaron. No hemos tenido inconvenientes ni quejas”, explicaron desde la operadora.

Como parte del proceso de clausura del EFO 33 se colocarán en la cañería tres tapones de cemento que asegurarán su hermeticidad. En la superficie sólo quedará un bloque de hormigón con un cartel que indicará que allí existe un pozo abandonado.

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